El sueño de cada mujer es poder renunciar al trabajo después de encontrar un hombre que pueda apoyarla. La dama de la oficina Yaeko hace exactamente eso. Excepto entre el momento de su renuncia y el quiming de las campanas de boda que su (futuro) esposo encuentra a una mujer más bonita y la arroja. Con tiempo extra en sus manos, se registra para una clase de violín donde conoce a una estudiante universitaria. Ella está loca por el joven y lo quiere.
El sueño de cada mujer es poder renunciar al trabajo después de encontrar un hombre que pueda apoyarla. La dama de la oficina Yaeko hace exactamente eso. Excepto entre el momento de su renuncia y el quiming de las campanas de boda que su (futuro) esposo encuentra a una mujer más bonita y la arroja. Con tiempo extra en sus manos, se registra para una clase de violín donde conoce a una estudiante universitaria. Ella está loca por el joven y lo quiere.